Antisemitismo estructural

La noción antisemitismo estructural se refiere a un conjunto ideologías, que por su estructura muestran similitudes con la estructura clásica del antisemitismo.

Este término es utilizado a menudo para describir el rechazo hacia capital financiero, en contraste con el capital productivo. Aunque en el ámbito económico no se pueden separar los diversos canales de circulación del dinero, y ya para Marx, el capitalismo se sitúa prácticamente en el ámbito de la producción, algunas personas (como Silvio Gesell, quien plantea la eliminación de los intereses) centran su crítica sólo en la esfera de la circulación de dinero.

Se denomina pues antisemitismo estructural, porque tradicionalmente el capital prestado con intereses se equipara con el “capital judío” .

Ya en la Alta Edad Media – incluso antes del desarrollo de las relaciones de producción capitalista modernas – los judíos fueron siempre asociados con las transacciones monetarias, con el trabajo “abstracto” en vez de con el trabajo “real y productivo “. El “líder espiritual” de la Segunda Cruzada – que, como la primera fue también una cruzada contra los judíos – Bernardo de Claraval, sustituye en sus sermones la expresión “prestar dinero con interés” con la palabra “judaizar” (en latín iudaicare).

También las ideologías construidas sobre la base de la creencia en la superioridad (sobre todo económica) de un poder extranjero, que maneja y articula desde la sombra la política mundial (como por ejemplo ocurre con el anti-americanismo) pueden ser clasificadas aquí. Al igual que el antisemitismo, parten de la base de la existencia de una poder extranjero que quiere apoderarse del mundo con el fin de mejorar su propia nación o su propio “pueblo”.

Traducido de Anarcopedia

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