Biografía de Primo Levi (Turín 1919 – 1987)

Hijo de padres judíos acomodados, de tradiciones intelectuales (“He leído mucho porque pertenecía a una familia en la que leer era un vicio inocente y tradicional, una costumbre gratificante, una gimnasia mental, una forma obligatoria y compulsiva de llenar las horas muertas, y una especie de hada madrina en el camino de la sabiduría”), estudió en el instituto clásico Massimo D’Azeglio donde se diplomó en 1937 para luego matricularse en el curso de química de la facultad de Ciencias de la Universidad de Turín. Como consecuencia de la aplicación de las leyes raciales que discriminaban a los judíos (a los que se prohibió el acceso a la escuela pública), Levi tuvo dificultades para encontrar un profesor que le ayudara a defender su tesis. Logró licenciarse en 1941 y en su título se puntualiza que es “de raza judía”.

Empezó a trabajar en Milán en una industria farmacéutica suiza, en 1942 se afilió al Partito d’Azione y tuvo una breve experiencia como partisano en el Valle de Aosta: fue capturado en diciembre de 1943 y deportado al campo de exterminio de Auschwitz, donde estuvo preso de febrero de 1944 a enero de 1945. Tras un viaje venturoso, logró volver a Turín, encontró trabajo en una empresa de fabricación de barnices y empezó a dedicar cada vez más tiempo a la escritura. Debutó en la narrativa en 1947 con “Si esto es un hombre “(Se questo è un uomo): rechazada por Einaudi y que publicó la editorial De Silva con escaso éxito: la novela sin embargo le resarció en 1958, cuando apareció en la colección de los “Saggi” de Einaudi. Asimilable a los textos más significativos dedicados a la tragedia del Holocausto, como el “Diario de Anna Frank y “El nuevo proceso” de Peter Weiss, “Si esto es un hombre” relata con una mirada lúcida, casi de entomólogo (“al escribir este libro he adoptado deliberadamente el lenguaje sereno y sobrio del testigo, no el quejumbroso de la víctima ni el iracundo del vengador”), el infierno de los campos de exterminio, los horrores sufridos por los internos, lo que – según Bruno Bettelheim – fue “el precio de la vida” para los supervivientes.

Esta experiencia traumática marcó para siempre al autor, que siguió interrogándose acerca de la misma durante casi cincuenta años (“Hay Auschwitz, por lo tanto no puede haber Dios. No encuentro solución al dilema. La busco pero no la encuentro”), hasta su trágica muerte por suicidio.

Entre sus obras, hay que recordar al menos “La tregua” (1963), crónica de su venturosa vuelta a casa después de la liberación, con el que ganó el premio Campiello; “El sistema periódico (El sistema periódico)” (1975), con por historias inspiradas por varios elementos químicos; “La llave estrella (La chiave a stella)” (1978), donde se celebra la profesionalidad de un obrero y se relatan los ritos de la obra y de la fábrica; “Los hundidos y los salvados (I sommersi e i salvati)” (1986), donde la reflexión acerca de la terrible experiencia de los campos de concentración procede a la par con un análisis lúcido de los fallos de la sociedad contemporánea.

Francesco Troiano

Fuente: http://www.tarbutsefarad.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1887%3Aentrevista-a-primo-levi&catid=822&Itemid=2940&lang=es

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