Breve cuento para Rosh Hashana

Cuando David se dirigio a la Sinagoga en visperas de Rosh Hashana para averiguar los horarios del servicio , sabia que queria festejar la fiesta entre judios. No fue tan facil encontrar el Templo en la ciudad a la cual habia llegado pocos dias antes, pero ya que le fue importante, hizo el esfuerzo de caminar en el centro de la cuidad, preguntar a quienes le parecia podrian ser judios como él.

Como todos los años, en la puerta de la sinagoga estaba el Gabay (Recolector), quien saludaba atentamente a quienes ingresaban al templo, recordandoles “…¿Ya reservaron asientos para el servicio festivo…?” y agregaba “…Les recomiendo tener prisa ya que los lugares buenos ya se estan agotando…”

El saludo al Gabay con mucho respeto, presentandose con nombre y apellido, y contandole que habia llegado recientemente a la ciudad, y le pregunto acerca de los horarios del rezo.

El Gabay le pregunto: “…¿Ya tiene pensado donde quiere sentarse…? Y le dijo que en primeras filas, cerca de oficiante cuesta 100 monedas. David se sorprendio, ya que en el lugar del que el provenia no se acostumbraba a comprar asientos, pero no quizo causar malestar y le pregunto: ¿Hay lugares mas economicos?

El Gabay le respondio: “…Seguro, puedes sentarte en la parte posterior del salón, solo cuesta 50 monedas, o como hace mucha gente, pagando 20 monedas puedes asistir al servicio sin asiento…”

David le pregunto: ¿Sr Gabay , es que todos pagan por participar? Y el Gabay le respondio “…Son las fiestas…pero las puertas del templo quedan abiertas, asi que se escucha la oracion y el Shofar incluso desde las escaleras…”

David le agradecio por la informacion, y le deseo Shana Tova.

En Erev Rosh Hashana, David se vistio con su mejor traje, y se dirigio a la Sinagoga. Llegando, advirtio que muchisima gente se paraba en la entrada del tempo, saludaba con Shana Tova y entraba al recinto, pero otros muchos se acomodaban en las escaleras. David tambien se acomodo cerca de gente que le parecio simpatica, en las escaleras…

De repente se hizo silencio, y desde el interior de la Sinagoga se escucho vagamente “Bendito seas, Señor nuestro Dios, Rey del universo, que nos has dado vida, nos has sostenido y nos has permitido llegar a esta ocasion”

David se sintio un poco raro pero feliz , entre hermanos , festejando el Rosh Hashana…Saludando y saludandose, invitando e invitandose…

Desde lejos se escuchaban los sonidos del Shofar…

Dario

Extraido de Jinut.net

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