Antisemitismo en el pensamiento de Proudhon

Proudhon fue un pensador muy polémico de su época, el cual puede ser considerado uno de los primeros padres del antisemitismo moderno, un antisemitismo que ya no se basaba tanto en la religión como en el creer en la existencia de una raza judía que vivía de la usura, la explotación de las personas y debía ser eliminada.

El cambio introducido por el pensador francés fue muy importante. Anteriormente la sociedad cristiana admitia al judío con la conversión, tras la que tenia la posibilidad de salir de su discriminación. Proudhon puede ser considerado el primer pensador importante en introducir un criterio racial y presentar al judío como raza enemiga del genero humano, planteando abiertamente el exterminio como posible solución. Esto lo dice claro en un fragmento de sus “carnets inéditos”.

Hacer un articulo contra esta raza que lo envenena todo, metiéndose por todas partes sin fundirse jamas con ningún pueblo. Pedir su expulsión de Francia, excepto los individuos casados con francesas; abolir las sinagogas, no admitirles en ningún empleo, proseguir, en fin, la abolición de ese culto. Por algo los cristianos les llaman deicidas. El judío es el enemigo del genero humano, hay que mandar a esta raza a Asia o exterminarla. El odio al judío lo mismo que al inglés debe ser un articulo de nuestra fe política. (Carnets)

A partir de ahí este pensamiento fue tomado por algunos de sus seguidores como Wilhelm Marr. Este ultimo, quien se declaraba seguidor de la linea política de Proudhon, fue el fundador de la Liga de los Antisemitas, así como quien acuñó el termino “antisemitismo” para describir la acción política contra el pueblo judío.

Proudhon mantuvo asimismo elementos del antisemitismo tradicional cristiano, que culpa a los judíos de la muerte de Cristo.

Es necesario, repitiendo las palabras de los sacerdotes judíos que conspiraban contra la vida de Cristo, es necesario que el pobre perezca para asegurar la fortuna del propietario, expedit unum hominem pro populo mori. Voy a demostrar la necesidad de este fallo; después de lo cual, si le queda aún al trabajador parcelario un rayo de inteligencia, podrá consolarse con el pensamiento de que muere según las reglas de la economía política.

El pensador introducía la distinción moral entre la propiedad de bienes y un capital financiero que tenia el autentico control, y lo identificaba los prestamistas judíos.

Sostengo yo que tiende sensiblemente a disminuir. Al parecer de ustedes, ¿quién es el verdadero propietario, el poseedor nominal lleno de contribuciones, de recargos, de prendas, de hipotecas, o el acreedor que cobra la renta? Los prestamistas judíos y los de Basilea son hoy los verdaderos propietarios de Alsacia; y lo que prueba el excelente juicio de esos prestamistas, es que no piensan en adquirir, prefieren colocar sus capitales. (Filosofía de la Miseria, 1843)

El carácter inmoral asociado por Proudhon al capital financiero va asociado a su carácter judío, como puede verse aquí:

El crédito es hipócrita como la contribución, expoliador como el monopolio, agente de servidumbre como las máquinas. Como un contagio sutil y lento, propaga, extiende y distribuye entre la masa de los pueblos los efectos más concentrados y más localizados de las plagas anteriores. Pero sea cualquiera la máscara con que se cubra, piedad, trabajo, progreso, asociación, filantropía, el crédito es ladrón y asesino, principio, medio y fin del feudalismo industrial. El legislador de los hebreos había sondado todas estas profundidades cuando recomendaba a su pueblo que prestase a las demás naciones, pero que no les pidiese nunca prestado, y que bajo esta condición les prometía la dominación y el imperio del mundo:
Si prestas a las naciones -y tú no contraes empréstitos-, reinarás sobre todos los pueblos, -y nadie será tu amo. Deuteronomio, c. XV, v. 6.
Los judíos no faltaron a este precepto; infieles a Jehovah con frecuencia, fueron fieles a Mammon siempre, y se puede ver hoy si la promesa de Moisés se realizó. (Filosofía de la Miseria, 1843)

En esta cita extraída del periódico “El Representante del Pueblo” se puede ver como Proudhon opina que los judíos son quienes tienen el control de Francia.

“Los judíos, otra vez los judíos, ¡siempre los judíos! Bajo la República, al igual que bajo Luis Felipe y bajo Luis XVI, estamos a la merced de los judíos.” (‘Representant du peuple’. 11 de mayo de 1848).

Como puede verse, el antisemitismo de Proudhon iba bastante mas allá de un pequeño desliz, era una parte fundamental de su visión del mundo, como lo fue para gran parte de la población europea. Un paso importante a dar por parte de sectores que se reivindican como continuadores de su pensamiento debería ser una crítica a este aspecto, examinando que consecuencias ha tenido en el pensamiento libertario y emancipador moderno.

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