Antisemitismo último modelo: En el nombre del Otro* (Leonardo Cohen)

El aporte de Alain Finkielkraut, filósofo judeo-francés, es devolverle al antisemitismo su carácter histórico, y la posibilidad de analizar el fenómeno milenario por sus peculiaridades actuales.

Para algunos analistas del antisemitismo -o como algunos prefieren llamarle, la judeofobia- el odio al judío persiste siempre de manera “letal, eficaz, profunda, universal y quimérica, sin mutación ni novedad”. Es cierto, el antisemitismo tiene orígenes teológicos, mas también históricos y sociológicos. Sin embargo, considerar a la ponzoña del antisemitismo como eterna, universal e incambiable, equivale a deshistorizar el fenómeno y pretender explicarlo a través de terminologías metafísicas.

Sería erróneo conducir el estudio y el análisis del antisemitismo hacia la conclusión simple de que lo que ha sido es lo que será, reducir lo nuevo a lo conocido y establecer que el odio al judío, aunque a veces se adormece, será siempre eterno e inmutable. Más acertado e inteligente resulta el procurar ahondar en las modalidades del antisemitismo, reconocer las fuentes de las que se nutre en cada momento histórico, entender los cambios y las transformaciones por las que pasa este odio milenario y señalar los matices, las diferencias y características peculiares que presenta el odio al judío de hoy con respecto a otras épocas.

El mérito del pequeño, aunque incisivo libro de Alain Finkielkraut, Au nom de l’Autre. Réflexions sur l’antisèmitisme qui vient. es que nos alerta recordándonos y explicándonos por qué el antisemitismo de nuestro tiempo no es el de hace sesenta años, por qué lo que sucede ahora no se parece a lo que ha sucedido antes, a la vez que desenmascara al discurso antisemita que se oculta, a principios del siglo XXI, detrás de la fachada del anti-racismo.

Alain Finkielkraut es uno de los más prestigiosos filósofos judeo-franceces. Autor de los libros El Judío Imaginario, La sabiduría del amor, La ingratitud y La derrota del pensamiento entre otros. En su reciente obra, Finkielkraut identifica al antisemitismo actual en Europa como un antisemitismo anti-racista, es el antisemitismo en nombre del “otro”, del “diferente”. La tesis de Finkielkraut parte de la fundamental diferencia entre la actitud de Estados Unidos hacia la Segunda Guerra Mundial, y la de Europa. Mientras que el país americano es el triunfador, Europa lleva a cuestas tres roles: el del triunfador, la víctima y el culpable. Por ello, la memoria de la guerra y el Holocausto alimentan, al mismo tiempo, el patriotismo americano y el desprecio de Europa hacia su propia centralidad. Así, lo que unifica a la Europa de nuestros días es su rechazo por la guerra, por su hegemonía, el antisemitismo y todos los desastres que ella misma provocó. De acuerdo con Finkielkraut, Europa se repite incansablemente “No más yo”, y se sacrifica a sí misma sobre el altar de su propia vocación. Mientras que Estados Unidos combate a sus enemigos, Europa lucha contra sus propios fantasmas.

El enemigo y el otro

A partir de lo anterior, los judíos no serán ya acusados de corromper la identidad francesa sino de los sufrimientos que provocan a los palestinos, “en nombre del otro”. Se echa de menos de manera nostálgica al judío cosmopolita y se les reprocha a los judíos el “haberse incorporado a nosotros, justo cuando nos hemos abandonado a nosotros mismos”. Los judíos, estos nómadas veteranos, ya no son culpables de pretender arrancarle sus raíces a Europa sino que más bien se lamenta que este pueblo no se adhiera al arrepentimiento que condujo a Europa a colocar los principios universales por encima de la soberanía territorial. Así pues, el nuevo argumento antisemita, sostenido en nombre del otro, afirma que el judío es el único que, a diferencia de los demás, nunca sospecha del nazi que lleva dentro. Los judíos no sienten, entonces, obligación de corrección ni de memoria. Borrachos de su fuerza y de su soberanía nacional, fueron el súper-ego del viejo mundo pero han olvidado desarrollar su propio ego.

Igualmente lúcida es la diferenciación que Finkielkraut entre el “otro” y el “enemigo”. En su apreciación del conflicto israelo-palestino, muchos sectores de la izquierda francesa y europea ha reemplazado la figura del “enemigo” por la del “otro.” De acuerdo con ello los palestinos no son más los enemigos de los israelíes, son su otro. Y mientras la guerra contra tu enemigo es una opción humana, la guerra contra el “otro” es un crimen contra la humanidad. En el primer caso el origen del conflicto es político y puede resolverse a través de un cierto compromiso; en el segundo caso se trata de racismo y, por supuesto, toda forma de racismo debe desaparecer. La percepción deformadamente anti-racista del conflicto palestino-israelí, que se nutre de la vergüenza del pasado europeo, desemboca así, para el filósofo judío-francés, en el nuevo antisemitismo de principios del siglo XXI.

El libro de Finkielkraut, breve pero agudo, constituye una novedosa aportación al entendimiento del antisemitismo en el presente, especialmente en Europa. Sin embargo, consigue, además, alertarnos frente a las lecturas simplistas del antisemitismo que no hacen más que interpretar el presente reduciéndolo a las categorías del pasado. Tal como ha dicho Eduardo Cohen, “es más común creer que entendemos lo nuevo sólo porque lo podemos clasificar con categorías conocidas”. Siempre está presente el riesgo de que frente a un fenómeno novedoso, nos sintamos en presencia de algo sabido disfrazado de novedad. Por ello algunos autores se sienten complacidos cuando en su lectura del antisemitismo actual encuentran lo “permanente” e “inalterable”, lo “esencial”. Hay que agradecerle a Finkielkraut sus sugestivas ideas que precisamente nos permiten replantear la historicidad del antisemitismo y discernir los elementos que lo componen en este cambio de siglo.

*Reseña del libro Au nom de l’Autre. Réflexions sur l’antisèmitisme qui vient, (En el nombre del Otro, reflexiones sobre el antisemitismo que viene) de Alain Finkielkraut (Edicions Gallimard, Paris, 2003)

Leonardo Cohen
(15 Mayo 2005)

Tomado de la página “Doing Zionism

Share

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Antisemitismo/Neoantisemitismo, Filosofía/Pensamiento y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.